Preservando la Iglesia en una sociedad inmoral
‘Y se le apareció Jehová en el encinar de Mamre, estando él sentado a la puerta de su tienda en el calor del día. Y alzó sus ojos y miró, y he aquí tres varones que estaban en pie frente a él; y cuando los vio, salió corriendo de la puerta de su tienda a recibirlos y se inclinó a tierra.’












