La gracia de Dios despreciada y dañada

‘Entonces Giezi, criado de Eliseo, el varón de Dios, dijo entre sí: He aquí, mi señor estorbó a este sirio, Naamán, no tomando de su mano las cosas que había traído. Vive Jehová, que correré yo tras él y tomaré de él alguna cosa.’

A la manera del hombre o a la De Dios

‘Y Naamán, general del ejército del rey de Siria, era un gran varón delante de su señor, y tenido en alta estima, porque por medio de él había dado Jehová salvación a Siria. Este hombre era valeroso en extremo, pero leproso.’

El poder de Dios en la providencia

‘Y Eliseo se volvió a Gilgal. Había entonces hambre en la tierra; y los hijos de los profetas estaban con él, y él dijo a su criado: Pon una gran olla y haz un potaje para los hijos de los profetas.’

La vida de Eliseo: La provisión de Dios en la deuda

‘Y una mujer de las mujeres de los hijos de los profetas clamó a Eliseo, diciendo: Tu siervo, mi marido, ha muerto, y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para llevarse a mis dos hijos por siervos.’

La autoridad de la palabra de Dios

‘Y Joram, hijo de Acab, comenzó a reinar en Samaria sobre Israel el año dieciocho de Josafat, rey de Judá; y reinó doce años. E hizo lo malo a ojos de Jehová, aunque no como su padre y como su madre, porque quitó el pilar sagrado de Baal que su padre había hecho.’

El Dios de la sabiduría, la gracia y la justicia

‘Y viéndolo los hijos de los profetas que estaban en Jericó frente a él, dijeron: El espíritu de Elías ha reposado sobre Eliseo. Y fueron a recibirlo, y se inclinaron a él en tierra.’

La obra de Dios en su reino – continúa

‘Y aconteció que cuando Jehová iba a alzar a Elías en un torbellino al cielo, Elías salió con Eliseo de Gilgal. Y dijo Elías a Eliseo: Quédate ahora aquí, porque Jehová me ha enviado a Bet-el. Y Eliseo dijo: Vive Jehová, y vive tu alma, que no te dejaré. Descendieron, pues, a Bet-el.’

La historia de los dos siervos

‘Y volvió al varón de Dios, él y toda su compañía, y fue y se puso delante de él, y dijo: He aquí, ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra, sino en Israel. Y ahora, te ruego que recibas un presente de tu siervo.’

“Está bien”

‘Partió, pues, y llegó al varón de Dios, al monte Carmelo. Y sucedió que cuando el varón de Dios la vio de lejos, dijo a su criado Giezi: He aquí la sunamita. Te ruego que vayas ahora corriendo a recibirla y le digas: ¿Estás bien? ¿Y está bien tu marido? ¿Y está bien tu hijo? Y ella dijo: Bien.’

El mayor obstáculo al cielo

‘Naamán, general del ejército del rey de Siria, era varón grande delante de su señor, y lo tenía en alta estima, porque por medio de él había dado Jehová salvación a Siria. Era este hombre valeroso en extremo, pero leproso.’

Perdidas o ganancias de la vida

Los beneficios que se desvanecen de una vida totalmente invertida en este mundo material se contrastan aquí con la experiencia firme y duradera de conocer a Cristo, su bondad y poder. Aquí también se expone cuan irracional es la incredulidad, y cómo se debe buscar y encontrar a Dios.