La primera prueba

‘En el año tercero del reinado de Joacim, rey de Judá, fue Nabucodonosor, rey de Babilonia, a Jerusalén y la cercó. Y el Señor entregó en sus manos a Joacim, rey de Judá, y parte de los utensilios de la casa de Dios, y los trajo a la tierra de Sinar, a la casa de su dios; y metió los utensilios en la casa del tesoro de su dios.’

¿La fuerza del hombre o el poder de Dios?

«En el segundo año del reinado de Nabucodonosor, tuvo Nabucodonosor sueños, y se perturbó su espíritu, y se le fue el sueño. Hizo llamar el rey a magos, astrólogos, encantadores y caldeos, para que le explicasen sus sueños. Vinieron, pues, y se presentaron delante del rey».