El Evangelio de ayer y de hoy
‘Y mientras el cojo que había sido sanado tenía asidos a Pedro y a Juan, todo el pueblo, atónito, concurrió a ellos al pórtico que se llama de Salomón.’
‘Y mientras el cojo que había sido sanado tenía asidos a Pedro y a Juan, todo el pueblo, atónito, concurrió a ellos al pórtico que se llama de Salomón.’
‘Después de estas cosas, Pablo partió de Atenas y fue a Corinto. Y hallando a un judío llamado Aquila, natural del Ponto, que hacía poco que había venido de Italia, y a Priscila su mujer (porque Claudio había mandado que todos los judíos salieran de Roma), fue a ellos.’
‘Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos, dijo: Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia, ¿no cesarás de pervertir los caminos rectos del Señor?’
‘Para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz y de la potestad de Satanás a Dios, para que reciban, por la fe que es en mí, remisión de pecados y herencia entre los santificados.’
He aquí el primer sermón de la Iglesia cristiana, pronunciado por Pedro en Jerusalén. Miles de judíos fueron desafiados a cambiar toda su forma de pensar y a buscar el perdón de Cristo. Esto es lo que paso y como 3000 fueron totalmente cambiados ese dia.
‘Después de estas cosas, Pablo salió de Atenas y fue a Corinto. Y halló a un judío llamado Aquila, natural del Ponto, recién venido de Italia con Priscila su mujer, por cuanto Claudio había mandado que todos los judíos saliesen de Roma. Fue a ellos’
‘Estando ya a salvo, supimos que la isla se llamaba Malta. Y los naturales nos trataron con no poca humanidad; porque encendiendo un fuego, nos recibieron a todos, a causa de la lluvia que caía, y del frío.’
‘Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia, que tiene poder para sobreedificaros y daros herencia con todos los santificados.’
Después de la gran comisión (Marcos y Mateo) y la gran comisión personal y pastoral (de Juan) nos dirigimos a la comisión en Lucas y Hechos, notando la acelerada educación de los apóstoles, la nueva dependencia del Espíritu Santo y la obra principal de la evangelización.
«Ocupado en esto, iba yo a Damasco con poderes y en comisión de los principales sacerdotes, cuando a mediodía, oh rey, yendo por el camino, vi una luz del cielo que sobrepasaba el resplandor del sol, la cual me rodeó a mí y a los que iban conmigo. Y habiendo caído todos nosotros en tierra, … Continued
«Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; este es Señor de todos… cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él».
‘Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?’
«Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios».
En el relato bíblico aparece una mujer llamada Dámaris a manera de «acotación» como alguien que creyó en Cristo al escuchar el gran sermón de Pablo en el aerópago, en Atenas. ¿Qué la convenció? ¿Por qué se apegó desde entonces a Cristo y a sus enseñanzas?
El rey Herodes Agripa II exclamó «casi me persuades de ser cristiano» al escuchar el testimonio de Pablo. ¿Qué se «apoderó» de su mente y conciencia? ¿Y por qué se alejó? Su razón puede ser la nuestra también, si rechazamos la fe en Cristo.
Cuando el carcelero de Filipos clamó: «¿Qué debo hacer para ser salvo?» Pablo respondió en una palabra: «Cree en el Señor Jesucristo». No se le requirieron obras ni merecimientos ni ceremonias, solo confiar en Cristo para que se produjera el poder transformador de la conversión.
¿Por qué los filósofos de Atenas estaban tan ansiosos por escuchar a Pablo? ¿Cuáles eran sus creencias? ¿Cómo hizo para mostrar el vacío en sus pensamientos y su necesidad de Cristo, y cuáles fueron sus diferentes reacciones? ¡Cuán cercanamente sus ideas respecto a Dios reflejan las de hoy!