Una vida trágica

‘Entonces aquellos cinco hombres partieron y llegaron a Lais; y vieron que el pueblo que estaba en ella habitaba seguro, conforme a la costumbre de los de Sidón, reposado y confiado; no había gobernador en aquella región que los perturbara en cosa alguna; además, estaban lejos de los sidonios y no tenían tratos con nadie.’