La paz inestable de la vida

Seguramente no hay nada más trágico que creer que la vida es pacífica y segura sin Dios, sólo para descubrir un día que uno se enfrenta al desastre eterno. He aquí la falsa paz que nos aprisiona en este mundo material y nos impide buscar y encontrar al Señor.

El Señor Jesucristo dijo: ‘Venid a mí, todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.’

‘Todo lo que el Padre me da vendrá a mí; y al que a mí viene, no lo echo fuera.’

(Mateo 11.28-29; Juan 6.37)


Hoy en día, las cosas más profundas de la vida se pasan por alto con facilidad. Aquí, en el Tabernáculo Metropolitano, atendemos las necesidades del alma.

Como pastor con muchos años de experiencia, les ruego que no pierdan de vista el verdadero significado y propósito de la vida. La auténtica plenitud y felicidad dependen del conocimiento de nosotros mismos y del conocimiento del Señor, nuestro Creador. No se dejen desviar, programar ni dominar por las superficialidades del materialismo y el hedonismo. Necesitamos a Dios, y un día tendremos que rendirle cuentas.

-Dr Peter Masters


El sermón del Evangelio anterior es un buen punto de partida. También puedes leer la Biblia completa en línea a través del enlace que aparece a continuación. Haz clic en el botón «Más información» para encontrar respuestas a las preguntas más frecuentes sobre la fe cristiana y cómo puedes experimentar la alegría transformadora de la salvación en Cristo.