¡Ved aquí al Dios vuestro!

‘Súbete sobre un monte alto, anunciadora de Sion; levanta fuertemente tu voz, anunciadora de Jerusalén; levántala, no temas; di a las ciudades de Judá: ¡Ved aquí al Dios vuestro!’

El Señor Jesucristo dijo: ‘Venid a mí, todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.’

‘Todo lo que el Padre me da vendrá a mí; y al que a mí viene, no lo echo fuera.’

(Mateo 11.28-29; Juan 6.37)


Hoy en día, las cosas más profundas de la vida se pasan por alto con facilidad. Aquí, en el Tabernáculo Metropolitano, atendemos las necesidades del alma.

Como pastor con muchos años de experiencia, les ruego que no pierdan de vista el verdadero significado y propósito de la vida. La auténtica plenitud y felicidad dependen del conocimiento de nosotros mismos y del conocimiento del Señor, nuestro Creador. No se dejen desviar, programar ni dominar por las superficialidades del materialismo y el hedonismo. Necesitamos a Dios, y un día tendremos que rendirle cuentas.

-Dr Peter Masters


El sermón del Evangelio anterior es un buen punto de partida. También puedes leer la Biblia completa en línea a través del enlace que aparece a continuación. Haz clic en el botón «Más información» para encontrar respuestas a las preguntas más frecuentes sobre la fe cristiana y cómo puedes experimentar la alegría transformadora de la salvación en Cristo.