Cristo en las bienaventuranzas
‘Y viendo las multitudes, subió al monte; y sentándose, se acercaron a él sus discípulos.’
‘Y viendo las multitudes, subió al monte; y sentándose, se acercaron a él sus discípulos.’
‘Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.’
‘Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios.’
‘Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.’
‘Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.’
‘Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.’
‘No contenderá, ni dará voces, ni nadie oirá su voz en las calles. No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humea, hasta que saque a victoria el juicio.’
‘Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra.’
‘Bienaventurados los que están tristes, porque ellos serán consolados.’
‘Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder.’
‘Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.’
‘Cualquiera, pues, que oye estas palabras mías, y las hace, lo compararé a un hombre prudente que edificó su casa sobre la peña.’
‘porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.’
Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?
La parábola del Señor de los viñadores nos dice que nuestra reconciliación con Dios es un acontecimiento iniciado por Dios, en el que personas de todas las edades renuncian a su hostilidad y resistencia hacia Él, y confían en la obra de Cristo para su aceptación y nueva vida.
‘Y he aquí vino un leproso y se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció. Entonces Jesús le dijo: Mira, no lo digas a nadie; sino ve, muéstrate al sacerdote, y presenta la ofrenda que ordenó Moisés, para testimonio a ellos.’
A lo largo de casi tres años, los discípulos aprendieron de Cristo y llegaron a amarle, a necesitarle y a reconocerle como divino. Pero para la mayoría, la conversión personal llegó tarde en este período. La respuesta vital de Pedro es un modelo y un desafío para quienes buscan en todas las épocas.
Cristo expone las opciones de la vida. He aquí el significado de la puerta ancha, por la que uno es arrastrado por la multitud hacia la falta de propósito y el desastre espiritual. En contraste, la puerta estrecha; y por qué recibe esta descripción, cuando en realidad es la puerta de la felicidad duradera.
La promesa de la Gran Comisión en Mateo junto con el evangelio de Marcos nos permite ver el alcance de las palabras del Señor a todos los que defienden su nombre y su mensaje frente a este mundo hostil. Aquí tenemos la esencia de la cercanía y del poder del Señor resucitado.
Nada se puede comparar al llamado de Cristo, hecho únicamente a la mente, el corazón y la voluntad. Una convocatoria o llamado solemne; aún así una apelación, inclusive una súplica. Inaudible y aún así penetrante y cautivante. Aquí está el llamado a un cambio radical, aunque responder al mismo se ha hecho fácil.
Una persona convertida a Cristo es alguien que descubre el evangelio (lo que significa noticias trascendentales) de Cristo. Esta persona descubre la nueva vida que Él da y le rinde todo a Él. Aquí están las tremendas diferencias entre la vida materialista y la experiencia de vida cristiana.
Esta es la pregunta que una sociedad atea nunca le hará. A pesar de eso, es la pregunta más importante, urgente, crucial y constructiva de todas. La felicidad y la vida eterna dependen de lo que pensamos de Cristo. Aquí hay conocimiento de Él que transforma vidas.
Conocer las escrituras y experimentar el poder de Dios van de la mano (lo declaró Cristo). Veremos por qué el Libro de Dios es vital para entender la vida humana y los planes de Dios. Cómo este traza todos los actos poderosos de Dios hasta el fin de los tiempos y nos lleva a conocerlo a Él.
La parábola de Cristo acerca del siervo despiadado es en parte una súplica de paciencia y perdón de parte de los cristianos. Sin embargo, es mayormente un desafío a la oración sincera en vez de la oración egoísta, pues esta es la única manera de reconciliarse con Dios.
Los magos eran nobles eruditos, sacerdotes y filósofos del lejano oriente. Esta búsqueda por el Cristo encarnado constituyó un mensaje de Dios sobre el estado y futura obra del hijo de María. Su búsqueda también puede ser nuestra búsqueda y esta puede llevarnos a Dios.
Primeramente, ¿por qué nacido de una virgen? En segundo lugar: ‘Dios con nosotros’, los atributos incomparables del Salvador. En tercer lugar, ¿por qué nació en una familia pobre y de forma tan modesta? En cuarto lugar, ¿por qué pastores y qué simbolizan? Los tesoros de la navidad aumentan la admiración de Cristo.
El relato de Mateo sobre su conversión no podría ser más breve. Se dice muy poco, pero se explica mucho. Aquí se expican los eventos que llevaron al momento en que el escritor del Evangelio entregó su vida a Cristo, y cómo dos palabras marcaron la diferencia.
Pastor de la Christ Reformed Baptist Church (Iglesia Bautista Cristo Reformada), Louisa, Virginia, especialista en el texto de las Escrituras y un firme defensor del Texto Tradicional.
Los discípulos de Cristo se asombraron cuando el Señor afirmó la imposibilidad de que las personas contribuyan con algo para ser aceptadas en el Reino de Dios. «¿Quién, pues, podrá salvarse?», clamaron. En el mensaje encontramos la respuesta de Dios: la única manera de obtener el perdón y la vida eterna.
La parábola de Cristo de las dos casas nos retrata a todos como constructores de una casa de la vida. Una de las casas no tenía cimientos, siendo todo apariencia, y la falta de previsión condujo a la tragedia. Aquí está el fundamento de la conversión a Dios que edifica para ahora y para la … Continued
Una de las parábolas más cortas del Señor cuenta a través de la historia de dos hijos los privilegios de la humanidad, el rechazo del Dios Todopoderoso, el sorprendente lamento y arrepentimiento y el del «rebelde» más declarado, y la misericordia y la bondad de Dios hacia todos los que le buscan.
Con este mensaje hacemos una pausa de la serie de la segunda carta a los Corintios para reflexionar sobre la obra redentora de Cristo, examinando las declaraciones a lo largo de su ministerio terrenal que predicen los detalles del Calvario y la resurrección, la meta y el triunfo de su inconmensurable amor por los suyos.
El más famoso llamado de Cristo a las almas, que muestra quién es Él, quién nos llama, por qué lo hace, cómo nos llama, por qué debemos escuchar, quién puede responder y qué hará Él por nosotros. Se dan ejemplos de aquellos que han respondido y que han encontrado a Dios.